Auto

Estos días todo el mundo (o todos los medios) habla del lanzamiento del iPad, un dispositivo electrónico cuya principal utilidad hasta el momento es jugar a buscarle utilidades. Su presente es dudoso, pero su futuro es prometedor: podría abrir un nuevo nicho en el mercado de la electrónica encontrando nuevas formas y lugares de uso.
¿Y cómo afecta eso a los coches? Quizás sea pronto para sacar conclusiones pero ya empiezan a aparecer las primeras pistas. Para empezar, una empresa de car-audio que ha integrado un iPad en el salpicadero del coche.
Conectando su salida de audio al sistema de car-audio consiguen un sistema muy vistoso, y con un precio posiblemente mucho menor que pantallas táctiles más pequeñas.